La temporada de lluvias en México representa un reto que va mucho más allá del simple hecho de llevar un paraguas. Para muchos trabajadores, especialmente aquellos que dependen de la movilidad urbana y de la puntualidad en sectores productivos y de servicios, esta época del año se convierte en un verdadero desafío.

Las inundaciones, el tráfico colapsado, la falta de transporte público oportuno y los riesgos de accidentes hacen que desplazarse al centro de trabajo sea complicado e incluso peligroso. Esto no solo genera pérdidas económicas para las empresas —debido a retrasos, ausentismo o disminución en la productividad—, sino que también toca fibras sensibles relacionadas con los derechos humanos. El derecho al trabajo digno, a la salud y a condiciones laborales seguras se ven directamente implicados cuando el trabajador se expone a riesgos innecesarios por cumplir con sus responsabilidades.
En este sentido, el reto no es únicamente individual, sino colectivo: la temporada de lluvias pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer las medidas de resiliencia laboral. Desde el gobierno y diversas instituciones se han impulsado propuestas que buscan apoyar tanto a las empresas como a sus empleados, procurando que nadie quede en desventaja por factores climáticos que son inevitables.

Entre las medidas más relevantes se encuentran las siguientes:
1. Opción de home office (teletrabajo) durante lluvias intensas
- La Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) de la Ciudad de México ha exhortado a los empleadores a permitir que sus trabajadores realicen sus labores desde casa cuando el traslado se vuelva complicado o peligroso por lluvias, inundaciones o fallas en transporte público. Esta recomendación se promueve como una muestra de empatía y flexibilidad laboral.
- Aunque no es una obligación legal, el gobierno plantea el teletrabajo como una medida preventiva alineada con el derecho a condiciones laborales seguras, evitando sanciones injustas o ausentismo causado por circunstancias fuera del control del trabajador.
2. Comunicación y flexibilidad
- Se insiste en que la herramienta clave es el diálogo entre trabajador y empleador. Si el traslado se vuelve riesgoso, el empleado debe informar con anticipación y ambas partes pueden acordar modalidades como home office o ajustes de horario.
- Las recomendaciones subrayan que esta flexibilidad debe basarse en la voluntariedad y en mutuo acuerdo, sin que el trabajador lo imponga unilateralmente.
3. Modalidad de home office estacional o temporal
- Algunas empresas, como Covestro, han adoptado modelos flexibles y adaptables, activando el home office durante los picos de lluvias solo para roles compatibles (principalmente administrativos), combinando esta opción con otras modalidades laborales según las funciones.
4. Acciones por parte de gobernadores estatales
- En Nuevo León, el Gobernador Samuel García pidió públicamente a las empresas que permitan el trabajo desde casa ante el pronóstico de lluvias intensas, con tormentas que podrían generar inundaciones, con el fin de resguardar la seguridad de los trabajadores.
5. Reconocimiento del marco legal vigente
- El trabajo remoto ya está contemplado en la Ley Federal del Trabajo (artículos 330-A al 330-K) y regulado por la NOM-037-STPS-2023, que establece condiciones mínimas para cuidar la salud, la seguridad y la ergonomía del personal que labora desde casa.
El marco legal mexicano ya reconoce el teletrabajo en la Ley Federal del Trabajo, lo que abre la puerta para que las empresas lo implementen de manera regulada y con condiciones justas para ambas partes.

Asimismo, el gobierno ha planteado la importancia de que las empresas cuenten con protocolos de emergencia y flexibilidad horaria, de manera que, ante lluvias intensas o fenómenos meteorológicos, se eviten sanciones injustas hacia el personal. Otra línea de acción es fomentar la infraestructura de transporte más resiliente y segura, así como promover la cultura de la prevención en los centros de trabajo.
En conclusión, la temporada de lluvias no debe entenderse solo como un obstáculo climático, sino como un recordatorio de que la movilidad, la seguridad y la salud de los trabajadores son derechos que deben protegerse. La colaboración entre gobierno, empresas y trabajadores es clave para transformar estas dificultades en oportunidades de modernizar las formas de trabajo y construir entornos laborales más humanos y sostenibles.

Fuentes: