Derechos para las trabajadoras del hogar

El Gobierno de México ha avanzado significativamente en el reconocimiento de derechos laborales para personas trabajadoras del hogar, un sector históricamente relegado en términos de protección social y beneficios laborales. Desde hace más de tres años, se implementó un programa para incorporar a estas trabajadoras al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el cual ha registrado hasta ahora a 59,313 personas en su esquema. Este programa no solo garantiza beneficios a las personas afiliadas, sino que también impacta positivamente a sus familias, beneficiando a 74,388 familiares que ahora tienen acceso a servicios de salud, pensiones y otras prestaciones de seguridad social.

La aceleración de este programa se debe en parte a la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en diciembre de 2019, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Este convenio, que promueve la igualdad de derechos laborales para trabajadoras y trabajadores del hogar, ha sido clave en la formalización de este sector. Entre los derechos promovidos se incluye la protección en salud, la seguridad en el empleo y el acceso a una pensión. La adhesión a este convenio también coloca a México en línea con los estándares internacionales, reafirmando el compromiso del gobierno mexicano para reconocer y proteger los derechos de los trabajadores del hogar, en su mayoría mujeres.

Este esfuerzo por formalizar el empleo doméstico en el país representa un cambio social y laboral profundo, visibilizando el trabajo del hogar como una labor digna que merece las mismas garantías y prestaciones que cualquier otra actividad económica formal.

La Ley del Seguro Social en México incluye importantes disposiciones para proteger a las personas trabajadoras del hogar, un grupo que ha sido históricamente excluido de derechos laborales formales. Actualmente, esta incorporación sigue bajo el esquema de un programa piloto, pero se prevé que la obligatoriedad de la afiliación beneficiará a miles de trabajadoras y trabajadores al brindarles derechos formales de salud y seguridad social.

Para inscribir a las personas trabajadoras del hogar en el IMSS, se requiere un proceso digital sencillo mediante una herramienta habilitada por el propio instituto. La persona empleadora debe ingresar la Clave Única de Registro de Población (CURP) y un correo electrónico para el proceso. Luego, se ingresan los datos de la persona trabajadora, junto con el salario y los días específicos del mes en los que labora. Finalmente, se descarga un formato de pago que permite realizar el depósito correspondiente.

Esta inscripción facilitará a las personas trabajadoras del hogar el acceso a beneficios como servicios médicos, pensión y otras prestaciones de seguridad social. La obligatoriedad de la afiliación, cuando se apruebe, fortalecerá aún más la protección y dignificación del empleo doméstico en México, dando pasos hacia la equidad laboral y social para un sector históricamente desprotegido.


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