El Día Internacional de las Cooperativas, que se celebra el próximo 6 de julio bajo el tema «Las cooperativas construyen un futuro mejor para todas las personas», es una ocasión significativa para reflexionar sobre el impacto positivo que las cooperativas tienen en la sociedad. Estas organizaciones juegan un papel crucial en la promoción de un desarrollo sostenible y equitativo, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para 2030.

Las cooperativas no solo se destacan por sus prácticas empresariales inclusivas y sostenibles, sino también por su compromiso con la protección del medio ambiente y la mitigación del cambio climático. A través de su modelo de gobernanza democrática y propiedad compartida, las cooperativas promueven la paz y la estabilidad al reunir a personas de diferentes orígenes en un ambiente de igualdad y respeto mutuo.
En las celebraciones de este año, las cooperativas tendrán la oportunidad de exhibir sus estándares rigurosos de crecimiento inclusivo y sostenible. Es un momento para destacar las iniciativas específicas que están llevando a cabo para abordar desafíos ambientales y sociales, y para demostrar cómo están contribuyendo activamente a la construcción de un futuro más justo y próspero para todos.

El tema de este año también resuena con el lema de la próxima Cumbre del Futuro de la ONU, que busca soluciones multilaterales para un mañana mejor. Esta coincidencia subraya la importancia de las cooperativas como actores clave en la promoción de la cooperación internacional y el desarrollo sostenible a nivel global.
En resumen, el Día Internacional de las Cooperativas es una estructura empresarial fundamentada en principios democráticos y participativos que permiten a los ciudadanos mejorar sus vidas y contribuir al progreso de sus comunidades y países. Este modelo no solo busca el desarrollo económico, sino que también promueve el avance social, cultural y político de sus miembros.
Uno de los pilares esenciales de las cooperativas es el principio de participación económica de los miembros. Esto significa que cada miembro contribuye equitativamente al capital de la cooperativa y tiene un voto en las decisiones importantes, independientemente de la cantidad de capital que hayan aportado. Esta estructura fomenta la igualdad y la democracia interna, asegurando que todos los miembros tengan voz y voto en la dirección y gestión de la cooperativa.

A diferencia de otras formas de organizaciones empresariales que pueden concentrar el capital y la riqueza en unas pocas manos, las cooperativas distribuyen los beneficios de manera más equitativa entre sus miembros. Esto ayuda a mitigar la desigualdad económica y promueve una distribución más justa de los recursos y beneficios generados por la cooperativa.
Además, el modelo de afiliación abierta de las cooperativas permite que cualquier persona pueda unirse y beneficiarse de sus actividades económicas y sociales. Esto facilita el acceso de más individuos a oportunidades de crecimiento económico y desarrollo personal, contribuyendo así a la eliminación de la pobreza y a la creación de riqueza de manera inclusiva.
Fuentes: