¿Existió la libertad de expresión en el sexenio de AMLO?

En México, la libertad de expresión ha sido un derecho reconocido en su Constitución, pero su ejercicio ha estado condicionado por la actitud y las políticas de cada gobierno presidencial. 

Recordemos que por allá de los 1800 el gobierno autoritario de Porfirio Díaz censuró a periódicos como Regeneración de los hermanos Flores Magón y por supuesto, sus editores fueron exiliados y encarcelados. O como olvidar al gobierno de Plutarco Elías o Lázaro Cárdenas que, aunque ‘permitían’ una libertad de expresión, ellos controlaban a los medios mediante concesiones de radio y televisión, además del control de la publicidad oficial. Y no, no hay cabida para esa vocecita que dice: “es que eso pasaba antes”, no. Sin ir tan lejos, hagamos memoria en el gobierno del buen Felipe Calderón, aunque no se ejerció una censura directa, la inseguridad limitó el ejercicio de la libertad de expresión, gracias a que durante su administración, la violencia contra periodistas aumentó, principalmente por el conflicto con el crimen organizado.

Ahora bien, en el marco de una ‘supuesta’ transformación, como muchos lo creen, la existencia de la libertad de expresión durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) sin duda, se respiró de forma diferente. Y aunque es un tema que genera diversas opiniones y debates. A continuación, se presenta un análisis equilibrado basado en hechos y puntos de vista:

Aspectos a favor de la libertad de expresión:

  1. Legalidad y marco institucional:
    • La Constitución Mexicana garantiza la libertad de expresión, y no hubo modificaciones durante su gobierno que la limitaran formalmente.
    • Los medios de comunicación continuaron funcionando de manera independiente, publicando críticas al gobierno.
  2. Uso de redes sociales:
    • Las redes sociales siguieron siendo un espacio abierto donde ciudadanos, periodistas y opositores pudieron expresarse sin restricciones directas del gobierno.
  3. Pluralidad mediática:
    • Durante el sexenio, se mantuvo una diversidad de medios nacionales e internacionales que operaron sin censura evidente.

Críticas y desafíos a la libertad de expresión:

  1. Hostilidad hacia los medios:
    • López Obrador, en sus conferencias matutinas («las mañaneras»), señaló recurrentemente a periodistas y medios como opositores o «conservadores», calificándolos de difundir «noticias falsas» o estar al servicio de «intereses corruptos».
    • Esto generó un clima de polarización que, según algunos analistas, pudo desalentar la crítica.
  2. Ataques a periodistas:
    • México continuó siendo uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, con asesinatos y agresiones a periodistas. Aunque estos actos no siempre estuvieron directamente vinculados al gobierno federal, su respuesta fue considerada insuficiente para garantizar la seguridad de los comunicadores.
  3. Uso del poder mediático del gobierno:
    • Las «mañaneras» se convirtieron en una herramienta de comunicación directa con la ciudadanía, pero también fueron vistas como un mecanismo para descalificar opositores y periodistas críticos, lo que podría tener un efecto inhibitorio.
  4. Censura indirecta:
    • Algunos periodistas denunciaron presiones económicas o políticas a través de la disminución de contratos publicitarios del gobierno con medios críticos.

Formalmente, la libertad de expresión no fue suprimida ni limitada por leyes durante el sexenio de López Obrador, y los ciudadanos pudieron seguir expresándose libremente. Sin embargo, la hostilidad hacia los medios críticos, el clima de polarización y la violencia contra periodistas plantearon serios desafíos al ejercicio pleno y seguro de este derecho.

La percepción de si hubo o no libertad de expresión depende en gran medida de la perspectiva de quien evalúe estos hechos: algunos consideran que existió en forma limitada y bajo presión, mientras otros argumentan que nunca fue restringida directamente.

Fuentes:

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