Desde 1994 Julio Huerta, un patólogo dedicado a la investigación de la roya, ha buscado combatir la afectación en las plantaciones de trigo.

A través de un plan a largo plazo y un equipo constituido por científicos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el equipo de Huerta fue premiado con el Gene Stewardship 2022 un galardón otorgado a aquellos que buscan la seguridad alimentaria en el mundo.
Lo que significa la investigación del equipo es garantizar que el hongo provocado por la roya no logré afectar a las plantaciones de trigo, gracias al esparcimiento de nuevas modificaciones del trigo que logran ser resistentes a la enfermedad. Losdescubrimientos han ayudado a otros países a combatir el hongo y comenzar a comprender las variantes de la roya para asegurar la alimentación de la población.

A pesar de los esfuerzos de los científicos, el siguiente paso al que apuntan será la creación de campos de trigo sustentables y que puedan crecer con pocos recursos. Principalmente que puedan sobrevivir en zonas de sequías y con poco riego, trigo que pueda sobrevivir en temperaturas calurosas y que se pueda proteger al medio ambiente sin la necesidad de usar pesticidas.
Eventualmente, el premio y las aportaciones de las investigaciones al desarrollo del trigo son una esperanza para científicos en el resto del mundo, para prepararse en años venideros sobre el futuro de la comida y estar alerta a nuevas enfermedades que puedan surgir y ser una amenaza a la alimentación.
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