México logró que se retirara de subasta una pieza arqueológica que iba a ser vendida en Viena, Austria. Se trata de un yugo elaborado en roca que representa a un ser fantástico.
Este es un pequeño éxito en el esfuerzo que está realizando el gobierno mexicano para recuperar parte del patrimonio cultural mexicano, con el cual no siempre se han llevado las mejores noticias.
La galería Setdart de Barcelona realizó la subasta de 35 piezas de la época colonial de México a principios de marzo de 2022; la casa de subastas Carlo Bonte de Brujas, Bélgica, ofrecerá tres en los próximos días, mientras que Ader, en París subastó el 18 de marzo otras 74 donde se encontraban cerámicas y tallas.

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ha iniciado una campaña para promover que se detengan las ventas de las piezas y ha pedido a los gobiernos extranjeros que devuelvan las mismas para poder realizarles los estudios correspondientes, así como conservarlas y poder difundirlas, pidiendo lo mismo a los coleccionistas privados.
El yugo tallado que iba a ser subastado en Austria fue elaborado entre los años 1,000 y 1,500 en la costa del Golfo de México. La galería Zacke, donde se llevaría a cabo la subasta, accedió a ponerse en contacto con los dueños de la pieza para que sea entregada de manera voluntaria.
Si bien este es un buen acto por parte de Austria, se han negado en múltiples ocasiones a devolver el llamado Penacho de Moctezuma que se encuentra actualmente en el museo de etnología de Viena, aunque no se sabe si Moctezuma utilizó el penacho personalmente y se sabe que se lo obsequió a Hernán Cortés en 1519.
El presidente mexicano ha mencionado que las casas de subasta han ido tan lejos que le mandan solicitudes al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México para saber, con fotos, si las piezas que están por subastar son auténticas y así poder venderlas a mayor precio, pero la orden que tienen por parte de este es no responder ante dichas solicitudes.
Asimismo, el mandatario mexicano ha dicho que el gobierno francés debería seguir los pasos de Italia, cuyo gobierno se ha esforzado en identificar y devolver las piezas históricas que tienen.

Firma: @LosHechosDerechos