Un joven, hijo de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, se graduó de una carrera en la Universidad de Harvard, un logro icónico para todos los latinos en ese país.
Hay millones de familias completas que han ido en busca del llamado sueño americano y que han cruzado la frontera de manera ilegal, arriesgando su propia vida, para comenzar desde cero en Estados Unidos, tener una vida digna en la que puedan cubrir sus necesidades básicas y aspirar a que sus hijos tengan un mejor futuro.
Muchos de estos mexicanos y latinos se dedican a trabajar arduamente para llegar a sus metas, pero la situación no es nada fácil, se enfrentan a la discriminación, problemas migratorios, explotación laboral, separación de sus familiares y amigos e incluso a sufrir de hambre y carencias al inicio de su viaje. Por lo que es muy gratificante ver que todo su esfuerzo ha valido la pena cuando hay casos de éxito como el de Erick Martínez Juárez, un estudiante, hijo de inmigrantes mexicanos, que logró graduarse de una de las universidades más prestigiosas a nivel mundial: la Universidad de Harvard.
Maricela y Loreto son una pareja de mexicanos que vivían en el Estado de México, pero que en 1980 decidieron migrar a Estados Unidos para tener más oportunidades laborales, ya que provenían de familias muy pobres. Gran parte de su vida la han dedicado a trabajar en el campo en Carolina del Norte y Florida, y por más tiempo, en Decatur, Georgia, en la cosecha y siembra de tomate.
Al carecer de oportunidades para estudiar en México y tener un trabajo digno, decidieron irse sin importar arriesgar su vida al cruzar al país vecino. Y, desde que tuvieron hijos, siempre se esforzaron para que ellos sí lograran tener una vida digna, en la que pudieran estudiar y perseguir sus sueños.
Después de años de trabajo y dedicación, el segundo de sus hijos, Erick Martínez Juárez, en 2011, ingresó a la carrera de Neurobiología en la Universidad de Harvard y se graduó con excelentes calificaciones en 2015. En 2021 terminó su segunda carrera en medicina en la Universidad de Augusta y ahora va por una especialidad en neurología en la Universidad de California.
El joven relata que en su casa sus papás siempre cubrieron sus necesidades básicas y que nunca le pidieron a él y a sus hermanos que trabajaran, lo cual le permitió concentrarse más en sus estudios y descubrir sus habilidades para adquirir conocimiento.
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