Ser jefe de cocina no es una tarea fácil. Bueno, específicamente, ser la persona que dirige una cocina en un restaurante u hotel es una labor ardua y digna de reconocerse. Un chef profesional no es sólo se dedica a la elaboración de platillos y todo tipo de comidas, también tiene que conocer las características de los alimentos, cualidades nutritivas, técnicas culinarias y otras cosas.
Por si no lo sabías, el arte culinario es galardonado con diversos premios. Uno de ellos es la Guía Michelin.
Imagínate que viajas a tu país favorito y lo que quieres es una buena recomendación de la gastronomía típica de ese sitio. Entonces, lo que haces es centrarte en las referencias de los restaurantes basadas en la opinión de los clientes.
Y como por arte de magia, ¡Kaboom! Aparece el chef Ramsés Navarro, ejecutivo de Le Moulin de l’Abbaye, restaurante gastronómico ubicado en Brantôme, «la Venecia de Périgord», en Dordogne, dentro de la región francesa de la Nueva Aquitania. Con una estrella Michelin, una estrella que es codiciada y anhelada por todos los chefs, ahora está en el top de los mejores del mundo y pertenece a un muy buen restaurante dentro de su categoría.
Así es como ahora Ramsés Navarro ha aportado innovación y creatividad a la cocina francesa. Ha sido muy minucioso para diseñar sus recetas para cada menú, elegir ingredientes, dirigir personal y deleitar a los comensales. Por otra parte, ha sabido manejar una cocina muy creativa en la que refleja su personalidad y el origen de los suyos.
Por lo anterior, es evidente que para el chef Navarro ha sido todo un reto concretar sus aspiraciones en un ambiente restaurantero de ese país y enfrentar las pruebas más exigentes en cuanto a la calidad de productos, maestría en sabor, técnicas de cocina, la personalidad del chef en su cocina y hasta la consistencia de visitas en el restaurante. Sin duda, un gran premio que merece ser festejado desde México hasta Francia.
@HechosDerechos