La violencia de la que son víctimas los grupos oprimidos es algo que debe terminar. Por culpa del odio, muchos miembros de la comunidad LGBT+ son corridos de sus hogares, condenándolos a vivir en la calle, en pobreza y con grandes riesgos. En los peores casos, el Estado los condena a pasar años en la cárcel o a morir.
Aunque ya hay más avances al respecto, sobre todo en países occidentales como Canadá o Estados Unidos, siguen imperando ideas machistas con las que peligran estas personas. Por fortuna, siempre hay quien les extiende una mano a los menos afortunados, como es el caso de los refugios para la comunidad LGBT. Aquí te contaremos de tres existentes en México.
La 72
“La 72” es el primer albergue para refugiados LGBT en México. Se ubica cerca de la frontera con Guatemala y se abrió en 2011. Lo administra el fray Tomás González Castillo, quien ha dedicado su vida a la protección de refugiados y migrantes en México.
El centro busca darle asilo a personas de la comunidad que han sido víctimas de homofobia y transfobia. Más de 50 mil personas han recibido apoyo por parte de “la 72”, entre ellos hombres gay y mujeres trans que han huido de condiciones de violencia en Centroamérica.
Refugio del Bajío
La asociación civil Centro de Atención Vive Aguascalientes (CAVA) inauguró un refugio destinado a la comunidad LGBT y personas con VIH. En la actualidad ya ha atendido a 8 personas de otros estados del sur como Guerrero y Veracruz.
El lugar se creó con el fin de apoyar a personas que fueron corridas de sus empleos y de sus hogares. Ya existían otros asilos de este tipo en Michoacán y la Ciudad de México, pero este es el primero del Bajío en abrir sus puertas.

Casa Hogar Casilda
“Hogar Casilda Buenrostro” es el nombre del primer albergue para mujeres trans en México. Se ubica en la capital y ha recibido a 13 chicas, tanto mexicanas como migrantes. Se fundó por Kenya Cuevas, una activista por los derechos LGBT+, en mayo del 2020.
El refugio se creó con el fin de apoyar a muchas mujeres trans que se dedican al trabajo sexual, por lo que a raíz de la sana distancia se quedaron sin hogar con el cierre de hoteles. También le da refugió a aquellas que han vivido transfobia en sus hogares.
Fuentes:
@HechosDerechos